La evolución hacia las redes 6G requiere innovaciones arquitectónicas fundamentales que permitan, al mismo tiempo, reducir los costes, mejorar la sostenibilidad y hacer posibles nuevos servicios. El panorama actual sigue estando fragmentado, suele ser muy intensivo en energía y depende en gran medida de soluciones propietarias, lo que limita la capacidad de los operadores para cumplir los futuros requisitos de rendimiento, resiliencia y soberanía. PROSPERO aborda estos retos proponiendo una arquitectura 6G uniforme, integrada y simplificada (UIS) que unifica la conectividad, la inteligencia y la sostenibilidad dentro de un marco coherente. El proyecto se articula en torno a tres casos de negocio impulsados por los operadores: reducir el coste total de propiedad, habilitar nuevas fuentes de ingresos y reforzar la resiliencia de la red.
Para alcanzar estos objetivos, PROSPERO introduce cinco paradigmas estratégicos: simplificación arquitectónica para reducir la fragmentación y los costes de implementación; operaciones globales que permiten una colaboración fiable entre múltiples partes interesadas; integración nativa de la IA para la automatización y la prestación de servicios innovadores; sostenibilidad desde el diseño mediante mecanismos que tienen en cuenta el consumo energético y una programación eficiente en el uso de los recursos; y marcos de gestión fluidos para los recursos, las funciones y los modelos de IA en dominios heterogéneos. Estos paradigmas se traducen en soluciones concretas que se diseñarán y validarán mediante pruebas de concepto específicas para demostrar tanto la viabilidad técnica como la relevancia para los operadores. Siguiendo este enfoque, PROSPERO contribuye a los impactos previstos del programa: la arquitectura UIS reduce la dependencia de tecnologías propietarias y refuerza la soberanía europea. La eficiencia energética y la optimización de recursos respaldan la transición ecológica. La orquestación basada en IA en entornos de nube, perímetro y operadores fomenta nuevos modelos de negocio y aplicaciones verticales. Por último, la alineación con las actividades de normalización garantiza el liderazgo europeo a través de un plan de acción validado para las futuras redes 6G.
